Este estudio elegante y bien organizado se encuentra en el cuarto piso de un edificio histórico, en una ubicación ideal para visitar Milán. El ascensor llega al tercer piso, mientras que hay que caminar por el último tramo de escaleras, un detalle que brinda privacidad y tranquilidad adicionales.
El apartamento consta de una habitación individual con una cómoda cama doble, perfecta para dos personas, una cocina moderna y totalmente equipada con estufa, refrigerador, cafetera y vajilla, y un baño luminoso con ducha, bidé y juego de toallas.
Los huéspedes pueden aprovechar las comodidades modernas, como la conexión inalámbrica a internet rápida, el aire acondicionado, la calefacción y la TV de pantalla plana, ideales tanto para viajes de placer como de negocios. La decoración, sencilla y contemporánea, hace que el espacio sea práctico y agradable.
La zona es estratégica: a poca distancia hay restaurantes, bares, tiendas y supermercados. Bien comunicado por transporte público, le permite llegar fácilmente al centro de la ciudad, al Duomo, a los Navigli y a los principales puntos de interés cultural y comercial de Milán.